Supernova. Una historia de Metáforas y Estrellas.
Era la imagen de un fantasma encerrado en un cristal. Era los rayos de luna aislados del mundo en una sonrisa, y la luz de unos ojos que enjaulaban la libertad de las aves. Era cristal y espejo rajado. Era el frío rocío de la mañana que reinaba sobre los campos y la vida. Lo era. De verdad que lo era.

Era un recuerdo imborrable y una caja de música que no sonaba. Era la bailarina que estaba girando sobre la punta de sus dedos durante horas para evadirse del mundo. Era el pensamiento y el recuerdo. Lo era…
Lo era todo. Y hoy por hoy, lo sigue siendo. Hasta el final. A pesar de todo lo que pueda venir y venga, siempre será la estrella más grande del firmamento.
Cuando una estrella se apaga, su brillo, abarca milenios.