Simplezas
Miro las
estrellas mientras el tiempo no se para, como siempre. Sonrío, vuelvo a
sonreír, y la felicidad se filtra por cada poro de mi rostro, por cada célula
cargadas de vida y de ganas.

Pero
aquí sigo, feliz y contento, y es entonces cuando me doy cuenta de cuanto se
pueden llegar a atesorar estos momentos, de cuanto puedes albergarlos en tu
corazón, de las risas con los amigos, de los chistes tan sumamente malos que
hasta dan ganas de pegar, de los abrazos, de los consejos, de todas y cada una
de las estrellas que te guían por el camino de los sueños. Sonríes mientras
miras a través del cristal y entonces piensas en la suerte que tienes, la
suerte de ser tan sumamente feliz con cosas tan simples.
Amo mi
forma de vivir, sobretodo, si vivo de una forma tan humilde y sencilla.