Del oír campanas y no saber donde
Se tejieron mentiras durante noche y
día, durante eternidades despobladas de la humanidad sin motivo aparente. Se
escogieron fragmentos de verdades efímeras para finalmente convertirlas en
mentiras crueles y despiadadas, capaces de destruir todo aquello que tocaban con
el simple soplo de la brisa del mar.

Honor; Uno de los antiguos ideales que
debe prevalecer al paso de las lunas, una palabra que encierra tras de sí una
enorme responsabilidad, y por lo tanto, una ardua defensa que no puede flaquear
en ningún momento, ante nadie, ni mucho menos por algo que se invente la
imaginación u oído sordo de alguien a la primera de cambio.
Hay cosas que se tienen que defender
hasta el final acarreando las consecuencias que sean necesarias, pero la
familia, los amigos, el respeto, y el honor de uno mismo, son cosas que jamás se deben tocar, y es por ello, que ha llegado la hora de defenderlo.
De quien sea.