Tirar
Te
revienta la cabeza y te ahogas con aire, se te caen los párpados, deseas mandar
todo a la mierda, pero cuando te das cuenta es el fin de un día, y te dispones
a descansar para comenzar la jornada siguiente.

Pasan
los días, te sigues ahogando, duermes, te levantas, y esa presión no desaparece
del pecho, la cabeza está más abombada que nunca, pero sigues adelante, no
importa absolutamente nada, solo tirar, tirar, y tirar todo lo que puedas.
Tirar
hasta rozar tus labios, y abandonar este cuerpo de mortal de nuevo.