Tomé la decisión de ser quien soy
Tomé
la decisión de rara vez callarme y decir aquello que los demás no querían oír, de
afilar la espada de las palabras y guardar la pluma como daga, de aferrarme a
la verdad para no caer, y de rezar a mi corazón cuando sintiera miedo.

Tomé
la decisión de seguir mi camino, de que me dieran igual las zancadillas, los
golpes, o los insultos; de vivir, de sentir, y de luchar tal y como yo quiero.
Tomé la decisión de ser libre, y aunque a veces duela, es la decisión que me ha
marcado y que me marcará para siempre.
Tomé
la decisión de ser quien soy.