Salmón
Sentirás que te crujen las
piernas, que los pulmones se cierran sobre si mismos cuando expulsas aire y que
te cuesta sangre, sudor, y lágrimas el poder llenarlos de nuevo. Sufrirás como
un cabrón; te sangrarán las manos, el hueso del culo, sentirás que no puedes
con el peso sobre tus hombros o manos, que las piernas te falla, que la boca
grita en silencio por un sorbo de agua, y que te encuentras como si tuvieras
medio litro menos de sangre en el cuerpo.

Tienes ganas de pararte en
seco, tus rivales también tienen ganas de que lo hagas, y es por eso que sigues
adelante como si la vida te fuera en ello, porque solo los peces muertos son
los que nadan a favor de la corriente, y tu objetivo es remontar el río.