Banzai
Hay golpes que duelen, y
mucho, sobre todo cuando te esfuerzas en intentar no superar a los demás, si no
en intentar superarte a ti mismo y chocas contra la barrera que tú mismo
estableciste.

Es hora de que todo el aire
con el que se pueda llenar el pecho sea algo más que aire, y que las palabras
que se escriben sean algo más que palabras. Cuando Dios cierra una puerta
siempre deja abierta una ventana, y si no la deja, para algo el hombre inventó
la técnica del butrón.
¡Banzai!