Tonto el último
Levántate todos los días como si te ardiera el
culo, como si tuvieras ganas de comerte el mundo a bocados y llevarte por
delante todos los problemas que puedas tener. Levántate como si tuvieras ansias
de hacer de tu vida algo verdaderamente extraordinario.

Somos personas llenas de pasión y fuerza. Como
dijo Walt Withman “No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre”.
Enamórate de lo más simple que se pase por tu vida, de aquello que te llene
hasta rebosar, que te haga cosquillas en la nuca y obligue a tu corazón ser más
fuerte que la propia razón.
Piensa que dentro de ti está el futuro que
desees, y que tu único deber es encararlo con orgullo y sin miedo. La vida es
una carrera, ¡y aquí tonto el último!