Hwang-ho
Sentirás en algún momento de
tu vida la necesidad de saltar y de olvidar el punto de partida, de enfrentarte
a los elementos y de olvidar las causas perdidas, porque al fin y al cabo, tú
has acabado siendo una de ellas.
Sé feliz. Hasta el punto en el
que cuando vayan a preguntarte hacia dónde vas, respondas que lo verás
cuando llegues, porque si algo hemos aprendido de Gandalf es que un mago nunca llega pronto o tarde, si no en el momento
en el que se lo propone.

Que el querer, como leí en
algún lado, es poner en la mano de alguien el poder de destruirte sabiendo que no
lo usará nunca, y que los que revisten su corazón con granito, acaban por
convertirse en enormes estatuas de piedra.
Que si en polvo somos y en
polvo nos convertiremos, quizás se deba a esa persona, si es que existe, que
pulverice la piedra hasta hacerla arena de playa, y transforme los atardeceres en el mar en un lingotazo de sol.
Que apague la luz de la oscuridad, por el simple placer de compartir las
tinieblas.